Puestos los ojos en JESÚS...

A las personas que actúan conforme a lo que ven y oyen les resulta difícil creer a Dios, a quien no ven. El mundo espiritual es misterio para la mente natural. ¡Qué triste la condición de aquellos que dependen de un profeta para poder creer! ¡Cual incrédulo buscando la dirección de una pitonisa!      

Creo en la profecía como un don de Dios para edificar a la iglesia, pero no como una sustitución de la Fe en Dios mismo. Creo en la profecía porque le creo a Dios, y no, a la inversa. Muchos son engañados por falsos profetas por creer más a los hombres que a Dios.

Se llenan los templos y los estadios cuando tal o cual personalidad de renombre tiene a su cargo la ministración de la ocasión. Se ensalzan a las personas que Dios usa, en vez de exaltar al Dios que bendice. La ansiedad habitual por ver, escuchar, buscar ayuda, pedir oración, consejo o ministración de tal o cual siervo o sierva de Dios se hace patente en aquellos cuya fe está dormida. ¿Por qué? -Los ojos y los oidos físicos no se sacian de ver y escuchar al que tienen de frente, al que pueden tocar… al que podría decirle: haz esto o aquello.  

Muchos Tomás esperando ver la llaga en la mano del Maestro para poner en ella su dedo y entonces decir: ¡Señor mío y Dios mío! A estos también Jesús les dice: “No seas incrédulo, sino creyente. Porque me has visto, Tomás, creíste; bienventurados los que no vieron y creyeron.” Juan 20:27-29

Es por FE, no por vista, que establecemos una relación con Dios por medio de Jesucristo.Dios abomina la dependencia en cualquier persona, figura, o cosa que pueda suponer un contacto visual para allegarse a Él. “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y verdad es necesario que le adoren.” Juan 4:23

Moisés tenía puesta la mirada en el galardón y por la Fe, salió de Egipto no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como viendo al INVISIBLE.

“Mas el justo por la FE vivirá.”  Romanos 8:1